
¿Qué hubiese sido de la carrera de Marco (44), si Tuomas Holopainen jamás le hubiese ofrecido el puesto de bajista en Nightwish? Sin dudar de su talento como músico, lo cierto es que en aquel entonces el bajista, con 35 años, apenas llegaba a fin de mes, y lo hacía gracias a un par de changas en estudios de grabación y en sonido en vivo.
Después de 15 años de esfuerzo, Tarot –su banda de cabecera- apenas escapaba de la escena local de la música finesa. La participación de Marco en Sinergy tampoco ayudó mucho a impulsar la banda que fundó con su hermano Zachary en 1986.
No fue sino hasta Suffer Our Pleasures (2003), el primer disco de la era Marco-en-Nightwish, que esos 15 años se verían recompensados con el tan postergado reconocimiento internacional.
Tres discos más le seguirían, junto con algunas giras por Europa, un DVD en vivo, y un nuevo contrato con el sello Nuclear Blast.
Hoy, con la edición del octavo disco de Tarot, Gravity of Light, Marco recuerda con optimismo desde el jardín de su casa en Finlandia, esos 25 años de no bajar los brazos en los que se aferró a la esperanza de que algún día lo lograría “aunque me costara la vida.”
¿Cómo le está yendo al disco hasta ahora?
En Finlandia creo que hemos vendido como 7000 copias, que es algo muy bueno acá. Un disco de oro son 10.000 unidades, así que estamos bastante cerca de eso. Y para serte honesto, la gente de Nuclear Blast no confirmó nada todavía, pero nos dijeron que las pre ventas fueron buenas.
¿Por qué el título Gravity of Light?
Bueno, hay diferentes temáticas que se desarrollan en las distintas canciones. Esta gravedad de la luz significa que la luz tiene peso, y puede ser muy opresiva, puede quemar. Y si hablamos de políticos o religiones que han tratado de “iluminar” a sus pueblos para guiarlos, bueno, este tipo de luz me parece bastante arrogante, y no es el tipo que hace crecer las flores o que hace que las cosas sean mejores. Es un concepto muy arrogante y malvado.


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